Las estadísticas sobre el tráfico en Internet lo confirman: alrededor del 80% de los accesos a una página Web provienen de los motores de búsquedas, léase Google, Bing, MSN y Altavista, entre los más notorios. Este hecho establece una clara dirección de trabajo para los especialistas en optimización en su afán de dar relevancia al portal que representan.
Las técnicas más efectivas de optimización para el posicionamiento de sitios Web (SEO en inglés) tienen que ver, por una parte, con el mejoramiento del diseño, estructura y código del sitio en cuestión, tanto como con la presencia en el mismo de atractivos y dinámicos paquetes de contenido (artículos, vídeos, imágenes, audios, enlaces diversos), los que serían catalogados por los sistemas automáticos de búsqueda permitiendo mayores posibilidades de tráfico directo o indirecto.
Pero en muchos casos el éxito podría definirse justo en ese 20% de accesos no procedente de los buscadores. Recordemos la vieja ley descubierta por el economista Vilfredo Pareto, según la cual el 80% de las ganancias provienen de la quinta parte de la clientela. Sólo por ello resultaría aconsejable no desestimar ese minoritario 20% de tráfico alternativo.
Por otra parte, una dependencia absoluta de los motores de búsqueda podría ser fuente de problemas inesperados de catalogación, tanto en caso de ataques cibernéticos a los buscadores como por cambios súbitos en las estrategias de indexación de los mismos, entre otras razones.
De forma que un buen optimizador debería prestar mucha atención a los directorios, fueren estos regionales o temáticos, pues de ellos procede la referida quinta parte de los visitantes de un sitio.
A diferencia de los motores de búsqueda, regidos por códigos más o menos caprichosos y secretos, los directorios son producidos por especialistas en diversos temas. Y aunque es cierto que las listas de vínculos asociadas a los directorios son bastante menores en extensión que los enormes resultados de las búsquedas motorizadas, los directorios representan casi siempre el mejor y más selecto resumen posible de personas, instituciones y sitios Web dedicados al asunto en cuestión.
Deberá por tanto intentarse un balance en las dos direcciones estratégicas de la optimización, tratando siempre de aparecer en las primeras filas de un buscador, pero también estando presentes en los directorios asociados al tema del portal que representemos, lo cual nos permitirá no solo independizarnos un poco de los veleidosos buscadores, sino también abrirle paso a un tráfico quizá definitorio.
